Una Señal

Una noche de Agosto del 2011, en un sueño de despertar, mi ángel de la guarda me regaló una pluma, “¿una pluma?”, repliqué al recibirla y mirarla con extrañeza, no tenía idea como usarla, la recibí, y al preguntar qué debía hacer con ella, esta fue su respuesta:
“Todo tiene un momento y un lugar, solo debes preocuparte por vivir con felicidad el momento presente, entre más momentos presentes felices vivas, mas futuros felices vendrán, esa es tu responsabilidad. Soñar es el primer paso para construir tu realidad, no dejes de soñar”.

Hoy, siete años después, siento la llama del Amor arder con pasión por mi sueño, y uso mi pluma para hacerte partícipe de él, narrándote el Amor que se siente al tocar y ser tocado por los rayos del Sol Eterno.

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